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Cómo actuar ante los
conflictos
Los padres
deben ser capaces de controlar sus sentimientos, reprimiendo la rabia, ira o
agresividad que en un momento determinado pueden sentir ante un conflicto con
sus hijos. Deben resolver sus problemas de manera razonable, sin ofender ni
herir a nadie. Es fundamental controlar las palabras y los actos, y evitar
siempre comportamientos agresivos o poco respetuosos con ellos.
Deben tener
presente en todo momento que los hijos aprenden a comportarse observando como
lo hacen ellos, aprenden por imitación. Por eso, es muy importante que den buen
ejemplo de cómo solucionar una situación conflictiva o un problema entre ellos.
Los conflictos hay que resolverlos de forma
positiva, dialogando y tratando de llegar a un acuerdo.
Hay que
ponerse en el lugar de los hijos y procurar entenderlos para hacerles
comprender con mayor claridad porqué discrepamos con ellos. Lo más probable es
que ellos vean el problema de manera diferente, por ello es necesario
escucharles atentamente y procurar entender su punto de vista para hacerles
razonar.
Tenemos que
ser claros y firmes ante una situación conflictiva con nuestros hijos,
explicarles la situación de forma clara y sencilla para que puedan entenderlo y
no ceder por comodidad, para evitar un problema aún mayor o para evitar una
situación desagradable e incómoda en la familia. Utilizar el diálogo para resolver los
conflictos y procurar llegar a un acuerdo, son herramientas muy útiles para
relacionarse positivamente entre personas y que podemos enseñar a nuestros hijos
a través de nuestro comportamiento.
También
deberíamos enseñarles a razonar el porqué de una situación conflictiva y a
aceptar sus equivocaciones.
Pautas de
comportamiento ante los conflictos
Ante un
conflicto con nuestros hijos, hay una serie de pautas de comportamiento que
debemos tener en cuenta para solucionar el problema que nos atañe o para no
agravar la situación:
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